La digitalización fiscal en España ha dado un paso decisivo con la implementación del sistema VeriFactu. Pero, ¿conviene comunicar las facturas directamente a Hacienda a través de este sistema? ¿Qué beneficios aporta y qué retos plantea? Te contamos nuestra experiencia.
Existen dos formas de operar con VeriFactu:
Hacienda recibe los datos en tiempo real, lo que reduce el riesgo de inspecciones y sanciones.
Al automatizar el envío, se simplifican los procesos contables y tributarios.
La trazabilidad facilita la verificación de datos por parte de la AEAT.
Las facturas verificadas transmiten confianza a clientes y proveedores.
El sistema automatizado minimiza fallos humanos en la declaración de impuestos.
Al enviarse automáticamente, hay menos margen para revisar errores antes de que Hacienda reciba la factura.
Compartir datos en tiempo real puede generar inquietudes sobre la confidencialidad de la información.
Requiere conexión continua a Internet y software certificado, lo que puede suponer un coste inicial.
Empresas acogidas al SII o con facturación manual no están obligadas a usar VeriFactu SÍ.
La elección entre VeriFactu SÍ y NO dependerá de tu tipo de negocio, nivel de digitalización y estrategia fiscal. Si buscas automatización y tranquilidad ante Hacienda, VeriFactu SÍ puede ser tu mejor aliado. Si prefieres mayor control interno y privacidad, VeriFactu NO sigue siendo una opción válida, siempre que cumplas con los requisitos técnicos.